POEMA A COATZINTLA
¡He regresado a mi pueblo,
a mi Coatzintla querido!
la tierra de mis abuelos,
tierra madre en que he nacido.
¡Madre!… porque es generosa,
lo que siembro aquí… florece,
me gusta ver como crece
cada helecho, cada rosa.
La abundancia de guayabas
desde niña disfruté,
de mangos y de papayas
tan dulces, como la miel.
Caimitos, cocos, pitahayas;
fueron en este vergel
los frutos que yo añoraba
cuando de aquí me alejé.
Anonas, cañas y puanes,
guanábanas, mandarinas,
las dulces naranjas nave
y olorosas tangerinas.
Un árbol de limas dulces
que sembrara mi abuelita,
flores y frutos produce
a una vez, nunca marchita.
En primavera, en verano,
en invierno y en otoño;
puedes cortar con la mano
junto a pequeños retoños.
Un frondoso limón criollo
que tanta fruta nos daba,
lo que mi abuelo sembrara
donde pasaba un arroyo
que nace en un manantial,
donde el agua no termina…
ahí jugaba de niña
cuando empezaba a soñar.
Y el recuerdo más bonito
que guardo en el corazón,
es de mi noble abuelito
que siempre nos protegió.
Beatriz Eugenia Plandiura Avendaño
gracias
ResponderEliminar